En la seccional en San Gil de la Cámara de Comercio de Bucaramanga se llevó a cabo la presentación de los resultados del último informe de la veeduría que la entidad está realizando a los proyectos de infraestructura que se están desarrollando o se desarrollaron en la provincia Guanentina, entre éstos la vía San Gil – Charalá y la variante.

En cuanto al primer proyecto, la coordinadora de la veeduría, Alba Lucía Muñoz Neira, afirmó que a la Cámara de Comercio le preocupa las fisuras que se han presentado en algunos tramos y los hundimientos en varios puntos como en el kilómetro 9 + 55 metros. Sin embargo, el sector que más preocupa se ubica en el kilómetro 19 + 200 metros, donde se presentó el deslizamiento de un talud y el movimiento de tierra ha sido constante.

Según la funcionaria, ya se realizaron reuniones con el alcalde, Concejo Municipal, personero y comunidad de Charalá y poblaciones vecinas para compilar las inquietudes y preocupaciones y generar un oficio que fue enviado a la Gobernación de Santander. En la última reunión estuvo presente el abogado de la Secretaría de Infraestructura de Santander, quien dio a conocer que ya existe un contrato para intervenir ese tramo vial del cual la veeduría solicitó copia sin tenerla aún.

Respecto a los avances del proyecto de la variante, Muñoz Neira aseguró que desde el pasado 28 de agosto, el contratista ha realizado 2 socializaciones, 2 talleres y 2 recorridos por la zona por donde pasará la obra. Asimismo, precisó que el encargado tendrá 8 meses para pasar los diseños de fase 2 a fase 3 y buscar la licencia ambiental; si todo avanza a buen ritmo, la obra civil iniciaría en mayo de 2019.